Uno de mis autores favoritos ha sido Rudyard Kipling, desde que con unos 10 o 12 años mi tío me prestó un tomo de Aguilar con una selección de sus obras: Puck, el de la colina de Pook, Precisamente así, Capitanes intrépidos o El libro de las tierras vírgenes eran algunas de ellas. Durante mi adolescencia continué devorando cualquier cosa de Kipling que cayera en mis manos: Stalky y Cía, Kim, Gunga Din… y quedé prendado hasta aprender de memoria el hermoso poema Si:
Si puedes estar firme cuando en tu derredor todo el mundo se ofusca y tacha tu entereza; si cuando dudan todos fías en tu valor, y al mismo tiempo sabes excusar su flaqueza; si puedes esperar y a tu afán poner brida, o blanco de mentiras esgrimir la verdad, o siendo odiado, al odio no dejarle cabida y ni ensalzas tu juicio, ni ostentas tu bondad. Si sueñas, pero el sueño no se vuelve tu rey; si piensas, y el pensar no mengua tus ardores; si el triunfo y el desastre no te imponen su ley y los tratas lo mismo como a dos impostores; si puedes soportar que tu frase sincera sea trampa de necios en boca de malvados, y mirar hecha trizas tu adorada quimera, y tornas a forjarla con útiles mellados. Si todas tus ganancias poniendo en un montón, las arriesgas osado en un golpe de azar, y las pierdes y luego, con bravo corazón, sin hablar de tus pérdidas vuelves a comenzar; si puedes mantener en la ruda pelea alerta el pensamiento y el músculo tirante para emplearlos cuando en ti todo flaquea, menos la voluntad que te dice: ¡Adelante! Si entre la turba das a la virtud abrigo; si marchando con reyes del orgullo has triunfado; si no pueden herirte ni amigo ni enemigo; si eres bueno con todos, pero no demasiado, y si puedes llenar los preciosos minutos de sesenta segundos de combate bravío, tuya es la tierra y todos sus codiciados frutos, y lo que más importe, serás Hombre, hijo mío.
Cuando mi hija alcanzó la pre adolescencia le recomendé la lectura de Kipling y quedó encantada con uno de sus cuentos: Rikki-tikki-tavi, perteneciente al El libro de las tierras vírgenes.
Con unos compañeros, decidí hacer una unidad didáctica que sirviera de repaso a los contenidos de Lengua Castellana y Literatura de 1º y 2º de ESO y que tuviera como base ese precioso cuento. Aunque obtuvimos una pequeña ayuda de la Junta de Andalucía (con bastante problemas, pero esa es otra historia), la Junta no llegó a colocarla en sus servidores. Sólo por poder leer el cuento, merece la pena.




