Ácidos y bases, ¿lo qué?

Cualquier tratado de química, cuando empieza el estudio de ácidos y bases, tras indicar que se conocen desde la antigüedad, comienza con una tabla de propiedades similar a:

Ácidos
Bases
Tienen sabor agrio. Tiene sabor cáustico o amargo.
En disolución acuosa enrojecen la tintura o papel de tornasol. En disolución acuosa azulean el papel o tintura de tornasol.
Reaccionan con algunos metales desprendiendo hidrógeno. Precipitan sustancias disueltas por ácidos.
Neutralizan la acción de las bases. Neutralizan la acción de los ácidos.
Pierden sus propiedades al reaccionar con bases Pierden sus propiedades al reaccionar con ácidos
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Robert Boyle

Estas propiedades, sin emabrgo, fueron enunciadas por el físico y químico inglés Robert Boyle (Waterford, 25 de enero de 1627 – Londres, 31 de diciembre de 1691) en su obra de 1661 The Sceptical chymist , el mismo que enunció la ley de Boyle y Mariotte sobre la relación entre la presión y el volumen de los gases y que puede ser considerado el primer químico moderno y con el que comenzó el declive de la pseudociencia de la Alquimia.

Y aunque estas propiedades son ciertas, salvo el sabor (a nadie se le ocurre dar un sorbo al ácido clorhídrico o a la lejía), derivan en su mayor parte de ácidos y bases fuertes, que no se obtuvieron hasta finales de la edad media.

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Abu Mūsa Ŷābir ibn Hayyan, Geber

Y no hay dudas de que sustancias con propiedades ácidas como el vinagre y básicas, como el natrón, eran conocidas y empleadas desde la antigüedad, aunque la primera clasificación de sustancias como ácidos y bases se debe al alquimista iraquí Abu Mūsa Ŷābir ibn Hayyan (Tus, c. 721  -Kufa,  c. 815), más conocido por su nombre latinizado Geber, cuya principal obra, Geberi Philosophic Alchimistae fue publicada en latín en 1531 por Johann Grüninger en Estrasburgo. De hecho, el nombre álcali con el que son conocidas las bases (y del que deriva alcanino, como las pilas) procede del árabe Al-Qaly القلي ,القالي, ceniza, ya que cenizas de la combustión de algunas plantas como la salsola se empleaban en la fabricación de vidrio o jabón por sus propiedades básicas.

Parece que a Geber se debe el perfeccionamiento de muchos útiles y técnicas químicas: alambique, retorta, cristalización, destilación, destilación fraccionada… También la identificación de algunos ácidos orgánicos como el ácido acético o el ácido tartárico y el descubrimiento de algunos elementos como el arsénico o el antimonio. Erróneamente se le ha atribuido el descubrimiento de ácidos fuertes como el ácido clorhídrico o el agua regia, debido al anónimo Pseudogeber, seguramente un morisco español o italiano que firmó sus obras como Geber, para dar más autoridad a sus escritos.

Boyle, como Geber, empleaba el término álcali, y no fue hasta 1754 cuando Guillaume- François Rouelle (Mathieu, 15 de septiembre de 1703 – París, 3 de agosto de 1770) introdujo el término base, son sustancias que al reaccionar con los ácidos le dan una forma sólida y concreta, le dan base, al formar una sal.

Por lo tanto, aunque a principios del siglo XIX, Humphry Davy ya había determinado la relación de los ácidos con el hidrógeno, se conocían las propiedades de ácidos, bases y sales, y teníamos un sistema de nomenclatura, no existía un modelo que pudiera explicar sus propiedades.

 

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